Diseñar con el agua empieza por observar de dónde llega, por dónde circula, dónde se almacena y para qué se necesita. La lluvia, el riego y las necesidades de plantas, animales y personas forman parte de esa misma mirada.
Cubrir el suelo, escoger plantas adaptadas y ajustar el riego son algunas de las decisiones que pueden mejorar su aprovechamiento. La recogida de lluvia y el almacenamiento tienen sentido cuando encajan con las condiciones y las necesidades del lugar.
En Torre Escribana podemos recorrer ejemplos de gestión del agua y conversar sobre cómo se relacionan con el paisaje de huerta de Montañana.
